La sigla JPEG (Joint Photographic Expert Group) surge de la reunión que tuvo lugar en 1982 entre un grupo de expertos en fotografía, que trabajaban principalmente en las formas de transmitir información (imágenes fijas o animadas). En 1986, el ITU-T desarrolló métodos de compresión destinados al envío de faxes. Estos dos grupos se unieron para crear el Grupo Conjunto de Expertos en Fotografía (JPEG).
A diferencia de la compresión LZW, la compresión JPEG es una compresión dieléctrica, lo que le permite producir una de las mejores proporciones de compresión, a pesar de la ligera pérdida de calidad (20: 1; y 25:1 sin pérdida significativa de calidad).
Este método de compresión es mucho más efectivo para las imágenes fotográficas (conformadas por muchos píxeles de colores diferentes) que para las imágenes geométricas (a diferencia de la compresión LZW) porque las diferencias de matiz producto de la compresión son muy visibles en esta última.
Las etapas de la compresión JPEG son las siguientes:
En realidad, los formatos que guardan un flujo codificado en JPEG se llaman JFIF (JPEG File Interchange Format), pero el término generalmente se deforma a "archivo JPEG".
Debe tenerse en cuenta que existe una forma de codificación JPEG sin pérdidas. Aunque ésta no es muy utilizada por la comunidad de procesamiento de datos en general, se utiliza especialmente para la transmisión de imágenes médicas a fin de evitar que se produzcan artefactos en la imagen (meramente dependientes de la imagen y su digitalización) y confundirlos con signos patológicos reales. De esta manera, la compresión resulta mucho menos efectiva (factor 2 solamente).