El error que nunca debes cometer si te conectas a una Wi-Fi pública

El error que nunca debes cometer si te conectas a una Wi-Fi pública

Las redes Wi-Fi públicas son en realidad un peligro para la seguridad de tus datos personales.

Aeropuertos, estaciones de tren, hoteles, restaurantes, centros comerciales... muchos lugares de paso ofrecen hoy una red Wi-Fi gratuita. Se trata de un servicio práctico, ya que permite tener internet sin gastar tus datos. Sin embargo, aunque estas redes Wi-Fi públicas facilitan la vida de los usuarios, también son una de las armas favoritas de los hackers.

Sin embargo este tipo de redes de acceso público rara vez están bien protegidas, y a menudo el acceso está abierto a cualquiera con sólo seleccionar el nombre de la red en la lista. Una herramienta que es prácticamente un regalo del cielo para los hackers, que pueden interceptar todas las comunicaciones entre los dispositivos conectados y el punto de retransmisión. Esto les da el acceso a la información que introduces en tu ordenador o móvil, como inicios de sesión y contraseñas, datos de tarjetas de crédito, correos electrónicos, etc. Peor aún, los piratas informáticos inclusive pueden crear puntos de acceso Wi-Fi falsos, permitiendo al hacker interceptar tus datos o instalar software malicioso en tu dispositivo.

A pesar de que algunas redes públicas tienen más protección (como las que te piden iniciar sesión), nunca está de más tomar las siguientes precauciones la próxima vez que te conectes:

En primer lugar, te desaconsejamos que uses una red pública para conectarte a la app de tu banco o cualquier otra plataforma para hacer transferencias de dinero. La información de conexión es altamente confidencial, y en las manos equivocadas podría traerte muchos problemas. Si debes conectarte a tus servicios bancarios fuera de casa, hazlo siempre utilizando la conexión 4G/5G desde tu móvil (o compartir la conexión del teléfono al ordenador). Esta precaución también aplica para sitios relativos a tu trabajo, seguridad social, etc. Recuerda que, si el sitio que estás visitando no tiene HTTPS al principio de su dirección, entonces no está cifrado. Todos los datos que intercambies con el sitio pueden ser interceptados por cualquier hacker.

Si aprovechas que estás en la sala de espera de un aeropuerto o estación, haciendo comprar online para pasar el rato, es peligroso. Si la red no es fiable, podrían interceptar los datos de tu tarjeta. Pero nada le impide mirar escaparates, poner sus artículos favoritos en la cesta y pagarlos más tarde, cuando su conexión a Internet sea 100% segura.

La opción para compartir archivos (por ejemplo usando Bluetooth) es práctica cuando la usa en casa o en el trabajo para facilitar los intercambios de archivos entre las distintas máquinas de la red. Sin embargo, representa un verdadero peligro cuando el dispositivo está conectado a una red Wi-Fi pública, ya que deja un posible punto de entrada para un ataque informático. Si utilizas un ordenador Windows, activa las opciones de Red Pública o desactiva el intercambio de archivos desde AirDrop si usas una Mac, para evitar cualquier riesgo de intrusión.

Si te conectas con frecuencia a redes Wi-Fi públicas, lo más seguro es instalar un VPN tanto en tu smartphone como en tu ordenador. Estas herramientas, que se venden como suscripciones, encriptan todos los datos que pasan entre tu dispositivo, el punto de acceso Wi-Fi y la Web, protegiéndote de intrusiones.