Una red inalámbrica permite conectar varios dispositivos o equipos a una red sin necesidad de usar cables. Gracias a las tecnologías inalámbricas, es posible acceder a recursos compartidos, en especial Internet, desde diferentes ubicaciones: esto se llama "movilidad".
La tecnología WiFi (también llamada 802.11) es la tecnología de redes de área local inalámbrica más usada. Permite conectar equipos que se encuentren a distancias de aproximadamente 90 metros (300 pies) con una velocidad compartida que oscila entre una docena de Megabits por segundo (Mbps) a varias docenas de Mbps.
La tecnología WiFi ofrece dos modos operativos: